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Empatía e inclusión, dos valores para convivir con niños migrantes

Aunque parezcan palabras repetitivas, la empatía y la inclusión son esenciales para la integración de las niñas y los niños en la sociedad. Cada vez es más común ver como la falta de estos valores aíslan y excluyen, de manera inconsciente, a pequeños en el entorno escolar.

Cada persona migrante cuenta una historia, y detrás de cada relato hay una niña o niño extranjero que no sabe cómo reaccionar o como será recibido en su nuevo salón de clases. Así como María.

En unas maletas, María empacó su vida. No es poca cosa decirlo: además de su ropa, la niña de 10 años de edad llevó consigo los recuerdos de su escuela, los abrazos de sus tíos, el olor al café que hacía su abuela y la amistad de sus amigas.

No sabía hacia donde iba; la migración era su único destino cierto, por lo que comenzar una nueva vida le generaba un poco de temor.

Junto a sus padres y hermanos partió, y con ello se esfumaba la esperanza de que todos siguieran siendo los mismos.

Nadie ni nada lo sería.

En una nueva casa, que aún no puede llamar hogar porque la siente ajena, se prepara cada mañana para ir a la escuela; una escuela que no le pertenece, que no tiene las miradas estrictas, pero nobles de sus maestros y donde solo están los recuerdos de sus amigas de toda una vida.

Las clases son distintas, sus compañeros la miran extraño. Parece que hasta su forma de hablar no logra encajar. Se siente distraída y no logra concentrarse, porque todo le abruma. Está en un período de adaptación, donde no parece tener las herramientas para seguir adelante.

Muchas veces se despierta por las noches, se ve sola y —aunque no quiere preocupar a sus padres— no la está pasando nada bien. No habla con nadie, no tiene amigas, no sabe cómo empezar, romper el hielo y tiene miedo de nunca ser aceptada en su nuevo entorno.

Todas las experiencias dejan huellas en los niños, niñas y adolescentes y la migración no es la excepción a ello.

María es una de las tantas niñas que a diario luchan por ser aceptadas en un salón de clases. Ella desea tener amigas, quiere ser querida por todos, pero se necesitan herramientas y cuando tienes 9, 10, 11 o 12 años conseguirlas depende de los que miran el problema de forma aislada.

Cada vez es más frecuente escuchar hablar de este tema. Si llegaste hasta aquí es porque seguramente viviste una situación similar o como padre o representante que eres, estás buscando orientación para saber cómo actuar ante uno de estos casos.

Empatía e inclusión, herramientas de integración social

La escuela es el lugar donde las niñas y los niños pasan la mayor cantidad de tiempo, después de sus hogares. Por eso, debe ser un ambiente propicio, donde todos se puedan desarrollar, de manera óptima, aceptando las diferencias sociales, raciales, culturales, religiosas, entre otros aspectos.

Fomentar la empatía y la inclusión depende en parte de las iniciativas socioeducativas que tenga cada plantel y de la disposición de los maestros en enseñar desde un enfoque psicosocial, pedagógico y de derechos humanos, para encontrar una mejor forma de entender y tolerar nuestro entorno.

5 formas de ser empático

Ponerse en el lugar del prójimo no cuesta nada. Sin embargo, cuando estamos en el colegio, llevar a cabo esta práctica requiere de mucha valentía, interés y disposición en ayudar al que se sienta en el pupitre de al lado.

Para que tu mochila además de lápices, colores y cuadernos lleve la empatía como uno de útiles más importantes puedes:

  • Preguntarle a tu compañero como se siente.
  • No juzgarlo.
  • Hacerle saber que lo entiendes y ofrecerle ayuda.
  • Escucharlo o escucharla.
  • Conversar con él/ella.

Este tipo de acciones marcarán la diferencia, sobre todo en el mundo actual en donde es tan importante comprendernos y aceptarnos. Y es que la diversidad forma parte del ser humano y desde nuestro interior hasta en la forma en cómo nos vemos somos totalmente distintos al otro.

¿Cómo fomentar la inclusión en niños migrantes que están aislados?

Debemos partir de la premisa de que la escuela es el espacio en donde los niños crean los primeros vínculos emocionales significativos que son esenciales para su desarrollo futuro en la sociedad, un ejemplo de ello es la amistad. Tanto padres como profesores tienen el deber hablar con sus hijos y alumnos para así ofrecer guía y orientación sobre cómo actuar en caso de que algún alumno no logre adaptarse al grupo escolar.

Como adultos responsables, una manera de hacer que los niños rompan ese muro es proponer juegos educativos, realizar actividades que involucren la participación de todos, cuidar el lenguaje que se use en clases, estar abiertos a la diversidad y siempre estar dispuesto a aprender.

¿Cómo es tu país?, ¿Cómo eran tus amigas y amigos?, ¿Qué es lo que más extrañas de tu antigua escuela?, ¿Te gustaría compartir con nosotros?, ¿Cuál es tu juego favorito? Son algunas de las preguntas que puedes hacer si eres un niño y te gustaría comenzar a entablar una conversación con niños y niñas migrantes.

¿Necesitas un lápiz?, ¿Te ayudo con la tarea?, ¿Te gustaría jugar?, son alternativas que siempre abrirán puertas y romperán barreras para iniciar el camino de una nueva amistad.

Ayudemos a María con Como hermanas, pues en el mundo ha habido, hay y siempre habrá muchas Marías. Y, sin duda, si aplicamos de forma útil algunos de los consejos señalados en la lectura, serán más fáciles los procesos de adaptación e inclusión de niños y niñas migrantes en su nuevo entorno.

El libro Como hermanas ofrece un sinfín de herramientas y posibilidades que ayudan no solo a quienes atraviesan este proceso, sino a todos los que se encuentran alrededor de los más afectados.

También contamos con una guía de mediación que combina dinámicas y actividades, para que niñas y niños, representantes y profesores aprendan a lidiar con este tipo de situaciones que terminan afectando -si no se tratan a tiempo- o facilitando la estima y la aceptación de un ser humano en la sociedad.

La idea es iniciar conversaciones y escuchar a todas las partes involucradas en el tema para ver cómo se sienten y cómo pueden ser ayudadas.

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